01Sep
2016
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Algunos de los ligues de Mozart

Entre los ligues que salpicaron de infidelidades el matrimonio de Mozart y que ha transcendido hasta nosotros podemos destacar uno algo escandaloso: el que lió a Mozart con la esposa de un francmasón oficial de la corte, llamado Hofdemel, a la que el mismo músico daba clases de piano.

 Al parecer, el francmasón tuvo noticia por fuente fidedigna de que su querida esposa hacía algo más que recibir clases con el joven músico y, al saber que éstas habían derivado en otro género menos pedagógico y más amoroso, tomó una navaja de afeitar (se ve que no se andaba por las ramas) y se empleó a fondo con ella en la piel de su mujer. Pero la dama tampoco se quedó atrás: se hizo con el atizador de la chimenea y lo usó dando pleno significado a su nombre. Con él marcó el compás de la última sonata mozartiana sobre la cabeza de su agresivo y celoso cónyuge, de tal manera que, al ser el tempo allegro vivace e marcato, el marido pasó a mejor vida a ritmo de dos por cuatro.

En el juicio que se celebró posteriormente, su abogado alegó la eximente de legítima defensa, por lo que la mujer quedó bajo la custodia de su padre y, además, se le concedió una pensión por parte del emperador. Al poco tiempo de tan desgraciado episodio, la viuda de Hofdemel dio a luz un niño, al que llamaron Johann, como el primer nombre de Mozart. ¿Casualidad?.

Una de las amantes más destacadas de Mozart fue la cantante británica Nancy Storace. Al parecer, era una joven de esas que al pasar hacen volver la mirada a muchos hombres. La Storace fue quien representó el papel de Susana en la absolutamente genial ópera de Mozart Las Bodas de Fígaro. Mozart fue profesor del hermano de Nancy, y ella se casó poco tiempo después con un músico de Oxford, pero el matrimonio duró solamente un año. Cuando el flirteo de Wolfi con Nancy estaba en su apogeo, él le dedicó el aria «Ch’io mi scordi di te?» («¿Que yo te olvide?»), con la siguiente dedicatoria: «Para la signora Storace, y también para mí».

Dado el nivel de chismorreo en la Viena de aquellos años, es normal pensar que las infidelidades de Mozart fueran conocidas por su mujer. Incluso tenemos el testimonio de un maestro de escuela, un tal Schlichtegroll, que escribió lo siguiente: «En Viena, Mozart casó con Constanze Weber, a quien dio dos hijos, otros murieron tempranamente. Fue una esposa excelente que pretendió apartarlo de los amoríos y relaciones sexuales».

Cuando Mozart y Constanze estaban en Praga, en 1787, para el estreno de Las Bodas de Fígaro, Mozart, que ya empezaba a notar los síntomas de la enfermedad que la llevaría a la tumba, contó a un amigo que en los bailes que se daba en Praga él no podía correr, sino cojear, tras las chicas débiles porque estaba demasiado debil.

Sobre el vídeo: Una de las escenas de la gran película Amadeus. Se trata de una película estadounidense categorizada como una película de culto en el estilo cine de época del año 1984, dirigida por Miloš Forman, vagamente basada en la vida de los compositores Antonio Salieri y Wolfgang Amadeus Mozart. El guion de la película, escrito por Peter Shaffer, es una adaptación de su propia obra de teatro Amadeus. Hay que aclarar que la supuesta rivalidad Mozart-Salieri es un recurso literario, trasladado al guion cinematográfico, sin ningún fundamento histórico. En la escena se aprecia el gusto de Mozart por lo que hoy denominaríamos «la juega».

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